Sobrevivió a la mordida de una serpiente coralillo

En el traslado, la niña sufrió un paro respiratorio, por lo que fue ingresada al Hospital General “Dr. Nicandro L. Melo” de Teapa, Tabasco

El Estado/Agencia

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 12 de agosto (El Estado).-El pasado 18 de julio, alrededor de las 17:00 horas, Hannya Landero Hernández de un año y 8 meses de edad, fue mordida en la mano derecha por una serpiente coralillo al interior de su vivienda en la comunidad 5 de Mayo del municipio de Juárez, por lo que fue trasladada al centro de salud de la cabecera municipal, donde se le suministró un frasco de suero antiviperino.

 Debido a la gravedad de su estado de salud, fue referida al Hospital General de Pichucalco, donde se le aplicó medio frasco más de suero inmunitario.

 Ante la necesidad de ser atendida en un servicio de terapia intensiva y considerando que el factor tiempo era vital para salvaguardar su vida, la Secretaría de Salud del estado realizó las gestiones para que el Hospital del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón” de Villahermosa, Tabasco (la unidad médica más cercana), pudiera recibir a la menor.

En el traslado, la niña sufrió un paro respiratorio, por lo que fue ingresada al Hospital General “Dr. Nicandro L. Melo” de Teapa, Tabasco, donde se pidió apoyo para la reanimación. Fue atendida en la sala de choque, siendo entubada y estabilizada para continuar el trayecto hacia la ciudad de Villahermosa.

A las 00:30 horas del 19 de julio, la menor ingresó a terapia intensiva del Hospital del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”, donde le aplicaron cinco frascos de suero anticoral que fueron enviados por el Hospital General de Reforma de Chiapas.

Gracias al adecuado funcionamiento de la red hospitalaria y la coordinación interinstitucional entre las secretarías de Salud de los estados de Chiapas y Tabasco, se logró salvar la vida de Hannya Landero, originaria del municipio de Juárez.

 En este caso de éxito, los factores determinantes fueron la oportuna intervención del personal de salud, la articulación entre las unidades médicas a través del sistema de referencia y la labor de gestión para conseguir las dosis suficientes de suero antiviperino, ya que se utilizaron 30 frascos de antídoto.

La condición de la niña era grave, por lo que se requería más medicamento contra el veneno que a través de las gestiones de la Secretaría de Salud de Chiapas, se consiguieron 15 frascos; destacando la iniciativa de la refinería del estado de Veracruz que aportó 10 frascos más.

De esta manera, el 19 de julio se le aplicó una segunda dosis de ocho frascos. Al día siguiente se le suministraron dos dosis más de ocho frascos y permaneció en observación, esperando la respuesta al tratamiento.

El 21 de julio, la menor empezó a tener movimiento en su mano y de ahí en adelante mostró mejoría progresiva, hasta que egresó del hospital el 27 de julio.

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